CELEBRADA UNA NUEVA JORNADA FORMATIVA EN EL MARCO DE LA ESCUELA DE PARTICIPACIÓN DE CAMARGO

CELEBRADA UNA NUEVA JORNADA FORMATIVA EN EL MARCO DE LA ESCUELA DE PARTICIPACIÓN DE CAMARGO

La concejala de Educación, Servicios Sociales y Familias, Teresa Pilar Fernández Tomé, dio la bienvenida, este miércoles 8 de junio, a los asistentes a una nueva jornada formativa en Participación y Derechos de la Infancia, celebrada en las instalaciones de la que será, en próximas fechas, la nueva Casa Joven del municipio.

Esta sesión forma parte de las actividades de la nueva Escuela de Participación de Camargo. Este proyecto fue inaugurado el pasado 18 de marzo por la alcaldesa, Esther Bolado, y la propia concejala de Educación, con la celebración de la primera jornada formativa.

Los participantes de la actividad han sido algunos de los miembros del Consejo de la Infancia y Adolescencia de Camargo (CMIAC): coordinadores adultos de centros educativos, de varios clubs deportivos (Amide, Camargo Rugby…) y de varias asociaciones del municipio (Scouts Escobedo, Arzolla, AAVV Maliaño…); y niños, niñas y adolescentes pertenecientes al Consejo y también otros menores interesados con la participación en el municipio.

La formación ha estado coordinada de nuevo por profesionales de la Asociación Los Glayus; esta entidad asturiana tiene una amplísima experiencia en participación infantil, impartiendo numerosos cursos y asesoramientos en la mayoría de las comunidades autónomas. Son colaboradores del Observatorio de la Infancia y Adolescencia de Asturias y de UNICEF.

IMPORTANCIA DE LA PARTICIPACIÓN Y LOS DERECHOS DE LA INFANCIA EN CAMARGO

El municipio de Camargo fue reconocido en el año 2018 como Ciudad Amiga de la Infancia, distinción otorgada por UNICEF a las ciudades y municipios que se distinguen por llevar a cabo programas integrales para la atención a la infancia y adolescencia, atendiendo a lo establecido en la Convención de los Derechos del Niño.

Convención sobre los derechos de la infancia

Uno de los derechos fundamentales reconocido en dicha Convención es la participación de los niños, niñas y adolescentes en todos los aspectos que les afecten. Además, este derecho es transversal y facilita el ejercicio del resto de los derechos recogidos en este tratado internacional y hace referencia a estar informado, involucrado y tener influencia sobre las decisiones y asuntos que afectan a su vida.

Así, uno de los pilares fundamentales en los que se sustenta el programa Ciudad Amiga de la Infancia es la Participación de la Infancia y Adolescencia desde un enfoque de derechos. El Ayuntamiento de Camargo creó en 2018 el Consejo Municipal de la Infancia y Adolescencia, como instrumento para promover y canalizar una participación real de este sector de población tomando como referencia la CDN. Esta participación infantil es un factor fundamental en el desarrollo integral de los niños y niñas y uno de los mayores retos que se presentan a las políticas de infancia en las sociedades actuales.

En ese mismo año 2018 el Ayuntamiento de Camargo elaboró y aprobó, después de realizar un Diagnóstico previo, el Plan de Acción para la Atención Integral a la Infancia y Adolescencia (PAIIAC) con una de sus líneas de actuación referida a la Participación.

Dentro de esta línea de actuación se contemplan varias iniciativas orientadas a favorecer y canalizar la participación de la Infancia y Adolescencia. Una de ellas es la creación de una Escuela de Participación en nuestro municipio. La necesidad de crear esta Escuela surge al constatar, en el Diagnóstico realizado, la escasa cultura participativa y casi inexistente formación para capacitar a los agentes educativos y sociales locales en el desarrollo de programas participativos y con un enfoque de derechos.

Desde ese año y en esta línea de trabajo se han abierto procesos y se han ido desarrollando iniciativas para avanzar en el fomento y profundización en esta participación. Así, el curso pasado se elaboró la Guía Didáctica para el Fomento de la Participación de la IyA, dirigida a todos los educadores que trabajan con este sector de población desde los ámbitos educativo, social, deportivo, medioambiental, cultural, etc.

Así mismo, el Consejo Municipal de la Infancia y Adolescencia ha llevado a cabo varias sesiones de trabajo a través de la realización de Asambleas generales y Foros de participación, y todas las actividades promovidas desde el programa Camargo Ciudad Amiga de la Infancia contemplan la participación como eje metodológico fundamental. También se han elegido coordinadores adultos de participación en centros educativos y asociaciones sociales que atienden a este sector más joven de la sociedad.

En este año 2022 comienza a dar sus primeros pasos el proyecto de Escuela de Participación de Camargo, con una finalidad de Formación en participación de la ciudadanía, y en particular, de la Infancia y Adolescencia. Dentro de las actividades proyectadas de esta Escuela están, entre otras muchas:

  • La realización de eventos participativos;
  • campañas de sensibilización; organización de certámenes, exposiciones…;
  • activación de canales para facilitar la participación ciudadana (web, redes sociales, buzones, paneles…);
  • desarrollo de iniciativas de trabajo en red entre asociaciones, instituciones y agentes sociales;
  • y formación en participación a través de cursos, charlas, conferencias, jornadas, etc.

En este sentido, ya se llevó a cabo en Febrero de 2019 una primera Jornada formativa en participación dirigida a técnicos municipales, educadores y agentes sociales que atienden a la Infancia y Adolescencia.

Esta nueva sesión formativa y de encuentro pretende ser una reactivación de este Consejo de la Infancia y Adolescencia que, por causa de la pandemia, ha tenido poca actividad en los dos últimos años. Ahora, con la próxima apertura de la Casa Joven, en Maliaño, se pretende crear allí un lugar de encuentro en el que los chicos y chicas del municipio puedan reunirse en un espacio de confianza en el que tratar los temas que les interesen.

BENEFICIOS DE LA PARTICIPACIÓN

La participación de la Infancia y la Adolescencia supone beneficios como, por ejemplo:

  • Fomenta la iniciativa, el pensamiento crítico y los sentimientos de compromiso y responsabilidad.
  • Incrementa habilidades de protección, resiliencia, comunicación.
  • Promueve valores democráticos y prepara a los niños, niñas y adolescentes para cumplir con sus funciones de ciudanía.
  • Contribuye a incrementar el respeto mutuo, la tolerancia y la aceptación del valor de la diversidad.
  • Facilita la actitud de encuentro y de consenso, y ayuda a prevenir conflictos.
  • A través de la participación se construyen mejor el conocimiento y las habilidades sociales y fomentan los modos de relación saludables.
  • Fomenta el respeto de los derechos humanos en cualquier proceso, iniciativa, política o ley.

ENLACES DE INTERÉS SOBRE PARTICIPACIÓN Y DERECHOS DE LA INFANCIA

Entendiendo la participación infantil: ideas, estrategias y dinámicas para trabajar la participación infantil paso a paso. Madrid: Unicef España (2014).

Convención sobre los Derechos del Niño (CDN) adaptadas por edades. Plataforma de la Infancia.

La crisis del COVID-19 ha dejado una huella en la infancia y adolescencia a muchos niveles: en sus opiniones, preocupaciones y en la forma de percibir la sociedad y participar en ella

La crisis del COVID-19 ha dejado una huella en la infancia y adolescencia a muchos niveles: en sus opiniones, preocupaciones y en la forma de percibir la sociedad y participar en ella

Resultados de la nueva edición del Barómetro de Opinión de la Infancia y Adolescencia de UNICEF España.

“Tenemos una voz, no necesitamos que alguien hable por nosotros” (Malena, 13 años).

Los niños, niñas y adolescentes no se han quedado al margen de la pandemia. De hecho, su principal preocupación es la crisis sanitaria y económica derivada de la pandemia del COVID-19. Esta les ha hecho, además, cambiar la perspectiva sobre el sistema educativo, dar más importancia a las redes sociales e internet como fuente de bienestar, valorar más positivamente profesiones como los científicos y tener un menor nivel de bienestar y de satisfacción vital.

Esos son algunas de las conclusiones que arroja la segunda edición del Barómetro de Opinión de la Infancia y Adolescencia de UNICEF España, una herramienta para conocer las opiniones y preocupaciones sociales y políticas en niños, niñas y adolescentes. Lucía Losoviz, Responsable de Políticas Locales de Infancia y Participación de UNICEF España, destaca que el Barómetro es un “informe clave para la promoción de los derechos de los niños y niñas, que sean escuchados y que sus opiniones sean tenidas en cuenta”, tanto por los líderes políticos en el ámbito local como autonómico o estatal.

Según el barómetro de opinión de la infancia de UNICEF, la pandemia deja huella en el bienestar de los niños, niñas y adolescentes en España.

Conclusiones del informe de UNICEF

En esta segunda edición del Barómetro se ha contado con la opinión de 8.648 niños, niñas y adolescentes de entre 11 y 18 años y de 109 centros educativos. Elaborado entre septiembre de 2020 y abril de 2021, la pandemia interrumpió el proceso de elaboración del informe y obligó a sus autores a adaptar su  metodología y preguntas. Francisco Rivera, uno de los autores, explica que el Barómetro es un elemento vivo que va adaptándose a nuevas realidades y cambios sociales.

“En la anterior edición de 2019 era improbable que a alguien le preocupara elementos relacionados con la salud o una posible pandemia. A día de hoy, se manifiesta como el principal problema”, pone como ejemplo. En el futuro “habrá que irlo adaptando a las nuevas situaciones o ampliarlo a nuevos horizontes que no se contemplaban; por ejemplo, relacionados con el cambio climático”.

Preocupación por la pandemia: los jóvenes no son ajenos a la actualidad 

La crisis sanitaria y económica originada por la pandemia es el problema que los niños, niñas y adolescentes identifican mayoritaria y claramente como el más importante para el conjunto de la sociedad en España y para ellos mismos. Eso supone una diferencia con el barómetro anterior, de 2019, un momento en el que este puesto lo ocupaban la política y la economía.

La confianza hacia los partidos políticos, el gobierno y los sindicatos ha disminuido, y la valoración de profesiones como políticos, modelos y banqueros sigue en las últimas posiciones. Sin embargo, ha aumentado la valoración de los científicos, los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado y los docentes.

Otros temas que inquietan a niños, niñas y adolescentes son la violencia hacia la infancia, como los casos de abusos sexuales a niños y niñas, el acoso y ciberacoso escolar, y el hambre y la pobreza extrema en el mundo (desplazando otras preocupaciones que priorizaban en 2019, como las desigualdades de género o la violencia machista).

Más niños y jóvenes se sienten solos y tristes después de la pandemia

El nivel de bienestar emocional sigue siendo medio alto en España, aunque el barómetro de 2021 muestra una ligera disminución. Algunos indicadores específicos ligados al tiempo libre, el bienestar puramente físico y el divertirse con los amigos y amigas, parecen haber lastrado el indicador de bienestar durante la pandemia

Es importante señalar que la pandemia también ha generado un incremento de los niños y niñas que se sienten solos y tristes.  Los resultados muestran que casi el 40% de los niños, niñas y adolescentes se sienten frecuentemente o muchas veces solos y un poco más del 50% expresan sentir bastante, mucha o muchísima tristeza. 

A su vez, podemos concluir que los efectos de la pandemia no han sido iguales para todos. Los resultados nos dicen que los encuestados de menor poder adquisitivo y nacidos fuera de España, han sufrido en mayor medida las consecuencias económicas de la pandemia, presentan unos niveles ligeramente inferiores en su bienestar, cuentan con menos apoyo de las familias y amistades y se sienten menos parte y menos seguros en su centro educativo.

Por otra parte, el esfuerzo de las familias durante el confinamiento para hacer comprender la situación a sus hijos e hijas y ayudarles, junto con el apoyo de los amigos, ha contribuido a mejorar las relaciones familiares y de amistad. También se ha notado un aumento en el apoyo percibido por parte del profesorado, superando en 2021 al de sus compañeros y compañeras.

Los niños y niñas llaman la atención de políticos, gobiernos y sindicatos

En ambas ediciones, un alto porcentaje de los encuestados (más del 80%) tiene una opinión sobre la situación política y económica del país, aunque la valoración no es especialmente positiva, el 50% considera que es mala. A pesar de ser muy críticos a nivel estatal, valoran un poco mejor la situación a nivel municipal

Los niños y niñas hacen un llamado de atención a los partidos políticos, el gobierno y los sindicatos como las instituciones que menos confianza generan. En la otra cara de la moneda se encuentran los científicos, las ONG y los cuerpos y fuerzas de seguridad del estado como las instituciones en las que más confían.  

Médicos, maestros y policías entre las profesiones más valoradas después del COVID

No es de extrañar que los médicos sigan ocupando el primer lugar del ranking de profesiones más valoradas, junto a los maestros y policías. En contra de la creencia popular, los niños, niñas y adolescentes no eligen mayoritariamente ser youtubers, tiktokers o futbolistas. 

Igual que en la edición de 2019, las amistades y la familia siguen siendo las principales fuentes de felicidad para ellos. Sin embargo, se observa que las redes sociales e internet han adquirido un mayor protagonismo como fuente de felicidad en la segunda edición.

Sobre su rol activo como ciudadanos, los niños y niñas no sienten que participan activamente para mejorar su barrio, pero sí se sienten parte de su centro educativo y escuchados por sus profesores. Este sentimiento va disminuyendo a partir de los 13 años, edad que coincide con el cambio al instituto. 

¿Y ahora qué debemos hacer con estas opiniones?

El objetivo de nuestro barómetro de opinión es conseguir políticas eficaces, acordes a las necesidades de la infancia y adolescencia, que no dejen a ningún niño o niña atrás. 

A través de esta herramienta se conocen las preocupaciones y opiniones sociales y políticas, así como la visión del mundo y el grado de bienestar de los niños y jóvenes en España, y los resultados obtenidos deberían ser la base para la toma de decisiones vinculadas al diseño y aplicación de las políticas públicas de infancia.

¡APROBADA la Ley de Protección de la Infancia y la Adolescencia frente a la Violencia!

¡APROBADA la Ley de Protección de la Infancia y la Adolescencia frente a la Violencia!

Extracto artículo UNICEF, Ciudades Amigas de la Infancia. Ir al artículo completo

  • «Con un enfoque de derechos, el marco legal tiene que estar en la prevención, no en la sanción», dice Clara Martínez García, Directora de la Cátedra Santander de Derechos del Niño
  • “Tenemos que establecer unos entornos lo más protectores y seguros posible», señala Almudena Olaguíbel, de UNICEF España
  • Este jueves 20 de mayo se aprueba la Ley de Protección Integral a la Infancia y la Adolescencia Frente a la Violencia (Lopivi)

El proyecto de Ley de Protección Integral a la Infancia y la Adolescencia Frente a la Violencia es un instrumento que marca cambios importantes en la protección de los niños, niñas y adolescentes. En el seminario que organizamos para acercarlo a la realidad local, Clara Martínez García resumió sus principales claves.

Cuando tuvo lugar el primer caso de maltrato infantil del que se tiene constancia, el de la niña neoyorquina Mary Ellen, su abogado se llevó una sorpresa: en aquel momento, a finales del siglo XIX, no existía ninguna ley que protegieran a la infancia… pero sí leyes contra el maltrato animal. Este caso, que generó cambios en la legislación existente, demuestra que la protección de los niños y niñas no siempre se ha entendido como ahora, como recuerda Almudena Olaguíbel, Especialista en Protección de UNICEF España.

Desde entonces hasta hoy se ha ido estableciendo un marco legislativo internacional para dotar a los niños y niñas de protección frente a todo tipo de malos tratos, con algunos hitos muy importantes como la aprobación en 1989 de la Convención de los Derechos del Niño, de cumplimiento obligatorio para todos los países que la ratifican, o la del Informe Mundial sobre la Violencia contra los niños y niñas de Naciones Unidas en 2006, que por primera vez adoptó en enfoque de entorno protector, analiza Olaguíbel.

¿Ha hecho todo esto que los datos de violencia contra la infancia remitan? La verdad es que sigue siendo un tema que preocupa mucho a los expertos. En 2019, se registraron más de 40.000 delitos contra menores de edad, según datos del Ministerio del Interior, según datos del Ministerio del Interior, los casos de abusos sexuales en la infancia y adolescencia crecen cada año. Además. algo que no varía, es que las víctimas de menos de 18 años en este tipo de delitos constituyen la mitas de todas sus víctimas. “Puede ser porque la identificación ha mejorado, pero los datos oficiales dicen que todos los delitos violentos contra la infancia están subiendo”, confirma Olaguíbel.

En 2010, el Comité de Derechos del Niño recomendó a España la aprobación de una ley integral sobre la violencia e infancia. Tomando como modelo la Ley Orgánica contra la Violencia de Género, este jueves 20 de mayo se aprueba la Ley de Protección Integral a la Infancia y la Adolescencia Frente a la Violencia (Lopivi): la ley, que ha salido adelante con un amplio apoyo de todos los grupos parlamentarios, pretende combatir la violencia sobre la infancia y la adolescencia desde una perspectiva integral y se centra en la sensibilización, prevención, detección, protección y reparación de las víctimas.

De dónde partimos: un marco sancionador

¿Por qué es necesaria esta ley? En España partimos de un marco legislativo “sancionador y represivo”, como lo define Clara Martínez García, Directora de la Cátedra Santander de Derechos del Niño, que ha participado junto a Olaguíbel en un webinar para conocer mejor esta ley el pasado 18 de mayo. Un marco que engloba el Código Penal y leyes como la Ley orgánica de responsabilidad del menor o las Leyes enjuiciamiento civil y enjuiciamiento criminal, para Martínez pone el foco en la conducta del agresor, dejando en segundo plano a la víctima. “Está desenfocado: no tiene al niño y sus derechos en el centro, sino que está enfocado en la conducta del agresor”, analiza. Además, no todas las respuestas de violencia contra los niños deben estar en el código penal, opina, ya que hay otros tipos de respuestas: las de tipo educativo, social, presupuestario, etc.

Con las mejoras de los últimos años se empieza a atender a las necesidades del niño o niña como víctima; sin embargo, Martínez opina que continua sin acoger dos conceptos esenciales: por un lado, el enfoque de derechos, uno de los objetivos de este proyecto de ley: “Es fundamental poner al niño y sus derechos en el centro”, destaca Martínez. “Los poderes públicos, y el resto de sociedad, están obligados a garantizar esos derechos y responder de la adecuada garantía y cumplimiento de los mismos. No hay caridad ni asistencialismo: hay responsabilidad pública y obligaciones”.

Por otro, en enfoque de protección integral, que supone garantizar todos los derechos de todos los niños y niñas empleando todas las medidas en todos los ámbitos de la vida, e implicando para lograrlo a todos los poderes públicos y la sociedad.

La prevención es la clave

“Un niño ha sido abusado, maltratado, ha sufrido bullying, una vez que lo ha sufrido le atendemos, reparamos el daño, lo acompañamos psicológicamente… pero el daño ya está hecho”, pone como ejemplo Martínez. Para ella, el modelo existente es ineficiente y no cumple con lo que exige el contexto internacional. «Si optamos por un enfoque de derechos todo el peso de la institucionalidad y el marco legal tiene que estar en la prevención, no en la sanción. Ir a un proceso judicial, judicializar o detectar estas situaciones e imponer una pena supone un fracaso del sistema de protección. Este debe ser preventivo, especialmente para la violencia».

“Si atendemos a la víctima hemos llegado demasiado tarde”, coincide Olaguíbel. “Tenemos que establecer unos entornos lo más protectores y seguros posible. Para ello, las leyes y políticas son importantes, así como el diálogo con las comunidades. Todos esos factores generan un entorno protector seguro, con profesionales conscientes de que tienen esa responsabilidad”.

4 elementos clave para crear entornos seguros y protectores para la infancia en tu municipio

Estos entornos protectores deben existir en todos los ámbitos de socialización donde se produce la violencia contra la infancia: ámbitos como el familiar, el educativo, el sanitario, el de servicios sociales, el de deporte y ocio, etc.

Derecho al buen trato y a la participación

La Lopivi aspira a recorrer todas las dimensiones y procesos de la violencia contra la infancia: desde la sensibilización hasta la prevención directa, pasando por la identificación de los casos de violencia y, cuando estos se produzcan, con la garantía de un tratamiento adecuado para las víctimas. Pero también es integral porque trabaja con todo tipo de violencia, sin hacer distinción (violencia física pero también, por ejemplo, en el ámbito online, donde niños y niñas pueden sufrir casos de ciberacoso o violencia sexual).

Martínez destaca que esta ley no solamente se conforma con erradicar la violencia, sino que recoge un concepto fundamental: el derecho al buen trato. ¿Qué significa? “La salud es algo más que la ausencia de enfermedad. El buen trato es algo más que la ausencia de maltrato: aspira a promover el máximo desarrollo integral del niño en todas sus facetas”.

Finalmente, Martínez destaca la importancia de que el niño o niña tengan la suficiente información para poder denunciar los casos de violencia, y que en estas situaciones se respete su deber de comunicación (un enfoque menos sancionador y centrado en la víctima), tratando de evitar los casos en los que la víctima es discriminada debido a su edad al considerar que no tienen la suficiente madurez para denunciar. «La madurez se tendrá en cuenta pero todos los niños pueden intervenir», explica Martínez, para quien la participación infantil es fundamental: «Contar con los niños, empoderarlos, educarlos… Para mí no se puede hablar de buen trato sin participación, porque el buen trato supone considerar al otro como persona que tiene todo que decir en aquello que le afecta», concluye.

Materiales de interés:

Observación General 25, un gran marco para proteger los derechos de la infancia en Internet

Observación General 25, un gran marco para proteger los derechos de la infancia en Internet

UNICEF, CIUDADES AMIGAS DE LA INFANCIA

Fotografía: Patricia Prudente / Unsplash

  • La pandemia ha disparado el uso de Internet entre los niños, niñas y adolescentes. ¿Qué sucede con los derechos de la infancia mundo digital
  • El Comité sobre Derechos del Niño acaba de publicar una Observación General que recoge los derechos de la infancia en el universo online

Los derechos de la infancia deben garantizarse y protegerse en todos los ámbitos, pero, ¿qué sucede en ese “mundo paralelo” que es el universo online? ¿Cuentan allí los niños y niñas con una protección efectiva, o se trata de un ámbito donde sus derechos pueden verse en peligro?

El Comité sobre Derechos del Niño acaba de publicar la Observación General Nº 25 que recoge los derechos de la infancia en el entorno digital. Esta Observación, que considera que la protección de niños, niñas y adolescentes en este entorno es fundamental, es fruto de un proceso de consultas de tres años en el que han participado más de 700 niñas, niños y adolescentes de todo el mundo.

Los peligros ‘online’ y su impacto en los derechos de la infancia y adolescencia

Desde la llegada de la pandemia se ha disparado el uso de Internet entre los niños, niñas y adolescentes. Antes de la cuarentena, solo un 15% de los niños y niñas españoles usaba pantallas más de 90 minutos al día; durante la cuarentena, ese porcentaje subió a un 73%, y la tendencia se ha mantenido tras la desescalada. Es cierto que las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) tienen innumerables beneficios, pero también entrañan prácticas de riesgo que ahora, más que nunca, hay que tener en consideración.

En una era digital, Internet debe ser una herramienta que sirva para impulsar los derechos de la infancia y adolescencia y garantizar que los niños y niñas puedan desarrollar todos su potencial; sin embargo, si se le da un mal uso puede ser más bien un riesgo. En muchos casos el acceso a las TIC no es igual para todos y todas, lo cual puede considerarse una forma de exclusión vinculada al fenómeno de la brecha digital. Pero, además, el aumento del uso de estas tecnologías dispara, también, las probabilidades de sufrir abusos.

En UNICEF recordamos que el mundo digital no deja de tener numerosos riesgos muy reales, que existían ya antes de la pandemia. Entre ellos, los relacionadas con:

  • Abuso y acoso en la red: sobreexposición de la imagen en el entorno digital, sexting, grooming (contactos inapropiados con extraños) o pérdida de control sobre la propia privacidad (según un estudio, un 12,5% de los chicos y chicas acepta peticiones de amistad o seguimiento sin conocer a quién las solicita).
  • Desinformación o exposición a contenidos violentos, inapropiados para la edad o que promuevan autoagresión.
  • Explotación sexual infantil.
  • Sobreexposición a pantallas, tiempo de uso inapropiado para la edad, impacto en las relaciones familiares y sociales.
  • Adicciones a juegos online o juegos de apuestas.
  • Conductas inadecuadas: ciberacoso, trolling (insultos en la red), etc.

Todos estos riesgos tienen algo en común: ponen en peligro los derechos de los niños, niñas y adolescentes, así como su seguridad y su bienestar mental. Entre los derechos que pueden verse vulnerados está el derecho a la protección, a la educación, a la privacidad, a recibir información adecuada a su edad y el derecho al juego.

¿Qué es la Observación General 25 y qué supone para la infancia?

El Comité de los Derechos del Niño es el grupo de expertos independientes que supervisa la aplicación de la Convención sobre los Derechos del Niño por sus Estados Partes, un tratado que hasta ahora no especificaba cómo garantizar los derechos de la infancia en el ámbito online: “Cuando la Convención se escribió, el entorno digital aun no existía y nadie imaginaba cómo de importante sería en cada aspecto de nuestras vidas”, ha señalado Amal Al-Dossari, una de las coordinadoras del Grupo de Trabajo sobre la Observación General 25 de la CNUDN.

Precisamente por eso, y porque la interpretación y aplicación de la Convención debe adaptarse a los tiempos, el Comité ha publicado la Observación General nº 25 donde señala la responsabilidad Estados en coordinar, sensibilizar, concienciar, formar, legislar, recabar datos para la toma de decisiones, regular, proporcionar supervisión y asignar recursos a fin de promover y proteger los derechos de la infancia en el mundo digital. La Observación también menciona el rol de la sociedad civil, familias, cuidadores y los profesionales que trabajan para y con los niños, en la consecución de este objetivo. Las empresas, dada su relevancia como proveedores de bienes y servicios tecnológicos, tienen un papel importante en la Observación, y entre otras cosas el Comité señala que «deben respetar los derechos de los niños e impedir y reparar toda vulneración de sus derechos en relación con el entorno digital. Los Estados partes tienen la obligación de garantizar que las empresas cumplen esas obligaciones».

Los cuatro principios rectores de la Convención sobre los Derechos del Niño, señala el Comité, deben servir de guía a la hora de determinar las medidas necesarias para garantizar la efectividad de los derechos de los niños en relación con el entorno digital. En este sentido se deben diseñar y aplicar medidas con los siguientes lentes:

  • No discriminación. Todos los niños deben tener acceso equitativo y efectivo al entorno digital de manera beneficiosa para ellos. Deben tomarse medidas para prevenir proactivas que sufran discriminación si reciben comunicaciones que transmiten odio o un trato injusto cuando utilizan esas tecnologías.
  • Interés superior del niño. Los Estados partes deben cerciorarse de que, en todas las actuaciones relativas al suministro, la regulación, el diseño, la gestión y la utilización del entorno digital, el interés superior de todos los niños sea una consideración primordial.
  • Derecho a la vida, a la supervivencia y al desarrollo. Las oportunidades que ofrece el entorno digital desempeñan un papel cada vez más decisivo en el desarrollo de los niños y pueden ser fundamentales para su vida y su supervivencia, especialmente en situaciones de crisis. Sin embargo también hay aspectos negativos, por ello los Estados partes deben determinar y abordar estos los nuevos riesgos que estas tecnologías llevan aparejados. El Comité señala que se debe prestar especial atención a los efectos de la tecnología en los primeros años de vida, cuando la plasticidad del cerebro es máxima y el entorno social, en particular las relaciones con los padres y cuidadores, es esencial para configurar el desarrollo cognitivo, emocional y social de los niños.
  • Respeto de las opiniones del niño. La utilización de las tecnologías digitales puede contribuir a que los niños participen en los planos local, nacional e internacional. Los Estados partes deben promover la concienciación sobre los medios digitales y el acceso a ellos para que los niños expresen sus opiniones, así como ofrecer capacitación y apoyo a fin de que estos participen en igualdad de condiciones con los adultos, de forma anónima cuando sea necesario, para que puedan ser defensores efectivos de sus derechos, individualmente y como grupo.

Entre sus aspectos clave incluye, por un lado, medidas de prevención y educación y, por otro, mecanismos legislativos de protección de infancia. Además, contempla aspectos como la necesidad de escuchar a niños y niñas cuando se encuentran ante un problema en Internet o redes sociales, asegurar que existan mecanismos de regulación y control frente a la vulneración de los derechos de niños y adolescentes y asegurarse de informar a los niños, niñas y adolescentes sobre las medidas que existen para garantizar sus derechos en el entorno digital.

Además, incluye un apartado sobre medidas especiales de protección, en tres ámbitos: frente a la explotación económica, sexual o de otra índole, administración de justicia juvenil y niños en conflictos armados, los niños migrantes y los niños en otras situaciones de vulnerabilidad.

Un logro fruto de un proceso participativo

Esta Observación ha sido resultado de un proceso de tres años que ha contado con la participación de Estados, organizaciones intergubernamentales, instituciones nacionales de derechos humanos, la sociedad civil, y, lo que es más importante, la infancia: más de 700 niños, niñas y adolescentes de entre nueve y 22 años, procedentes de 27 países, han participado con sus aportaciones, experiencias e ideas sobre cómo la tecnología digital afecta a sus vidas. “Podemos decir que este comentario general representa las voces de los niños y niñas del mundo”, sostiene Al-Dossari.

Además de aportar información, casi 300 niños, niñas y jóvenes han diseñado una versión de la Observación adaptada para niños: In Our Own Words es una versión fácil de usar y más fácil de comprender de la Observación General 25.

Entre los jóvenes que han formado parte de este proceso está Mairéad Reid, de 19 años, que opina que es de vital importancia que los jóvenes tengan voz en todo lo que nos afecta: «Los jóvenes son los expertos en las experiencias que hemos vivido, por lo que debemos ser escuchados y oídos», dice. También Tarique Kenny, de Sudáfrica, miembro del consejo de la radio para niños RX Radio, que cree que la Observación General ayudaría a hacer realidad el derecho a un acceso a Internet de calidad y asequible en todo el planeta: «Garantizará que las empresas den prioridad a los intereses de la infancia con el fin de asegurar que los niños y niñas quedan protegidos en un entorno digital», sostiene.

Para la especialista Sonia Livingstone, profesora del London School of Economics, la aprobación de esta Observación General “es una oportunidad emocionante para hacer realidad la afirmación de que los derechos se aplican en línea y fuera de línea. La Observación General aterrizará en el escritorio de todos los gobiernos del mundo. Aclara qué significa el entorno digital para los derechos y libertades civiles de los niños, sus derechos a la privacidad, la no discriminación, la protección, la educación, el juego y más», explica.

Livingstone analiza cómo la gobernanza de Internet debe considerar los derechos y necesidades específicos de los niños y niñas, en términos de protección pero también para garantizar el derecho a acceder y utilizar los medios digitales: «He oído decir que los niños no deberían estar en Internet, que los padres deben mantener a los niños alejados del mundo online«, cuenta. «Que gobernar Internet en su interés superior es demasiado difícil, caro y poco práctico». Ella no está de acuerdo: «Los derechos humanos se aplican tanto online como fuera de línea, y los niños son personas, ergo los derechos de los niños deben aplicarse en el mundo digital».